¡Me abandonaré en Dios!

¡Me abandonaré en Dios!

Abandonarme en Dios,
significa hacer el cien por ciento
de lo que está en mis manos,
y el resto, lo que no puedo hacer,
ponerlo en las suyas.

Padre, en tus manos me pongo;
en tus manos pongo
a ______________________,
persona o situación que me inquieta.