La confianza

La confianza

Ante los golpes de la vida,
y en especial,
ante las traiciones que sufrimos;
muchas veces,
creemos perder la confianza.
Recuerdo aquella primera vez...
por mi mente cruzó la idea de
no poder volver a confiar;
pero entonces, por un segundo,
me proyecté hacia el futuro...
y observé cómo sería mi vida.
Me vi en medio de la zozobra,
la incertidumbre
y de una gran desconfianza...
que se robaba mi paz.
Fue cuando comprendí,
que no podía vivir sin confianza.
Una cosa es creer en la confianza,
como fundamento de la vida,
y otra muy distinta,
comprender que no a todo el mundo,
se le puede dar la misma confianza.
Sin dejar de creer en la confianza,
podemos confiar en cada persona,
de una manera diferente.

“Es mejor Amar y perder, a nunca el intento hacer”

Es mejor Amar y perder,
a nunca el intento hacer

No se puede perder lo que no se ha tenido;
y ya que amar es la felicidad y la satisfacción
más grande que puede existir, no temeré.
Amaré, aunque no siempre sea correspondido,
porque el amor, es un sentimiento que llena la vida;
y si es puro, recorre el universo entero,
y como una semilla, tarde o temprano,
en algún momento de la existencia eterna,
da sus frutos.

Observaré lo que digo

Observaré lo que digo

Observaré lo que digo, para saber
qué tanto critico y qué tanto me quejo;
y sobre todo, si mis palabras,
son solución o causa de más problemas.
Porque si hablo y hablo como loro,
no podré escuchar ni comprender.
Al ser más responsable de lo que digo,
mi comunicación será mucho mejor.