La honradez

La honradez

Los principios,
se inculcan desde pequeños.
Recuerdo que mi mamá siempre decía,
que uno no podía coger ni un alfiler,
si no era suyo.
También nos repetía una y otra vez:
“El que miente... engaña,
el que engaña... roba,
y el que roba... mata”.
Era una forma de explicarnos,
que sólo se necesita empezar por algo,
para descarriarnos totalmente.
La honradez
va de la mano de otros principios,
como el respeto, la honestidad,
la confianza y la libertad.

Lo correcto es lo correcto

Lo correcto es lo correcto

La forma más sencilla de explicarlo,
es lo que sucede,
cuando al realizar una compra,
nos cobran menos de lo que es...
Nos sentimos felices, ¿verdad?
El deseo inicial,
es salir corriendo de allí,
antes de que se den cuenta
de la equivocación;
vendiendo la integridad
por unos centavos,
que aunque fueran millones,
no sería lo correcto.
Tener la capacidad
de actuar correctamente,
y de corregir la equivocación,
pagando lo correcto;
no sólo te hará sentir bien,
sino que evitará,
que alguien más se perjudique,
dando ejemplo de honestidad.

La honestidad

La honestidad

Honestidad,
es la capacidad,
de ver las cosas como son;
para con base en ello,
actuar correctamente
Ser honesto, requiere valor.
Valor para poder defender
aquello en lo que se cree;
para enfrentar las cosas como son,
empezando por uno mismo;
valor, para ser fiel consigo mismo,
con sus creencias, principios y valores.
La honestidad,
conlleva una transparencia de alma,
una pureza de espíritu
y una fortaleza de carácter.

La confianza

La confianza

Ante los golpes de la vida,
y en especial,
ante las traiciones que sufrimos;
muchas veces,
creemos perder la confianza.
Recuerdo aquella primera vez...
por mi mente cruzó la idea de
no poder volver a confiar;
pero entonces, por un segundo,
me proyecté hacia el futuro...
y observé cómo sería mi vida.
Me vi en medio de la zozobra,
la incertidumbre
y de una gran desconfianza...
que se robaba mi paz.
Fue cuando comprendí,
que no podía vivir sin confianza.
Una cosa es creer en la confianza,
como fundamento de la vida,
y otra muy distinta,
comprender que no a todo el mundo,
se le puede dar la misma confianza.
Sin dejar de creer en la confianza,
podemos confiar en cada persona,
de una manera diferente.