¡Haz las cosas bien!

¡Haz las cosas bien!

Creer que ahorras tiempo
al hacer las cosas mal
y por salir del paso;
te impide darte cuenta,
de que corregirlas te llevará más tiempo.
Haz las cosas bien desde el principio,
y evita la vergüenza de un reclamo;
al fin de cuentas, fuiste cread@
para alcanzar la perfección;
¿por qué no practicar desde ahora?

¿Le pones énfasis a lo que dices?

¿Le pones énfasis
a lo que dices?

Manejar el énfasis con equilibrio,
evita que se confunda con una idea
obsesiva, radical o impositiva;
que puede llegar a destruir,
en lugar de construir.
Es importante tener interés,
entusiasmo y convicción en los ideales,
sin caer en la vehemencia y el ímpetu,
que nos hace ser intransigentes;
ahogando y destruyendo
lo que pretendemos crear.

Cultiva la disciplina

Cultiva la disciplina

Disciplina es,
el arte de cumplir contigo mismo
y con lo que te propones.
Ser disciplinado crea hábitos,
facilitando la realización de tus metas.
Hacer cosas a la misma hora,
crea hábitos y evita olvidos.

Vive la plenitud de cada instante

Vive la plenitud
de cada instante

En cada instante que te da la vida,
tienes la oportunidad de experimentar,
comprender, aceptar, disfrutar,
enseñar, aprender,
compartir, recibir... o dar algo.
No pierdas ni un segundo de tu vida,
podrías estar perdiendo grandes cosas.

Fuiste creado para ser lo que eres

Fuiste creado
para ser lo que eres

Cuenta la leyenda que en cierta ocasión,
las plantas de un hermoso jardín
actuaban confundidas:
la rosa quería ser pino
y el pino ser un fresal.
Descontentas,
se comparaban entre sí,
pretendiendo ser alguien más.
Sorprendido,
el jardinero recorría su jardín...
finalmente se topó con un pensamiento,
que en todo su esplendor,
no dejaba de sonreír.
Intrigado el jardinero preguntó:
- Y tú... ¿qué quieres ser?
y el pensamiento orgulloso respondió:
- Lo que soy, pues pensé que al sembrarme,
yo era, lo que tú querías tener.