La belleza que hay en mí

La belleza que hay en mí

Dicen que la belleza exterior
se deteriora con los años;
mientras que la belleza interior,
se perfecciona con los años.
Sé que tengo cosas lindas por dentro y por fuera;
descubrirlas y descubrir los secretos de mi alma,
hará valioso, el amor que se anida en mi corazón.

Destinaré un tiempo para estar conmigo

Destinaré un tiempo
para estar conmigo

Estar conmigo es la mayor aventura,
al lograr comprender,
que de mí depende ser mi mejor amigo
o mi peor enemigo.
Prefiero lo primero:
porque así disfrutaré
de mi compañía y la de Dios;
tendré miles de temas por explorar,
muchas aventuras por vivir
y millones de cosas por aprender.
¡Vale la pena arriesgarme!

No me daré tan duro

No me daré tan duro

Tengo la tendencia,
a ser muy duro y crítico conmigo mismo;
así es que, aprovecharé que hoy es un nuevo día,
lleno de oportunidades, para verme con más compasión.
Hoy Dios me ama más que siempre,
me comprende perfectamente y no me juzga;
quien juzga soy yo.
Si Él no tiene nada que perdonarme,
porque todo es perfecto,
para mi proceso de vida y mi aprendizaje,
¿Por qué me resulta tan difícil perdonarme?

Me detendré por un momento

Me detendré por un momento

Para sonreírle a quien está a mi lado;
para cederle el paso a alguien;
para dar gracias y pedir por favor;
para llamar a alguien olvidado;
para disfrutar mi almuerzo;
para sentir que estoy vivo;
para tener en cuenta a Dios;
y para decir ¡Te amo!

Aprenderé a amarme

Aprenderé a amarme

Empezando por conocerme,
y en la medida en que lo haga,
iré apreciándome y valorándome.
Miraré lo bueno que hay en mí,
ya que si Dios es en mí...
¿Cómo no amarme?
Me ha dado la oportunidad de ser,
de existir, en forma única e irrepetible,
ya que no hay nadie como yo en el Universo;
jamás lo ha habido y jamás lo habrá.
Conocerme, apreciarme y valorarme,
me permitirá amarme como lo merezco.