Cuando hay comprensión no hay nada que perdonar

Cuando hay comprensión
no hay nada que perdonar

En mi recorrido por la vida,
he elegido resolver las cosas,
a través del amor
y lo más pronto posible;
con el fin de no guardar ofensas,
o la necesidad de dar o pedir perdón.
Cuando sentimos,
sólo sentimos, no pensamos.
Comprender,
con el corazón y no con la mente,
hace todo tan claro, evidente y simple,
que cualquier ofensa,
se desvanece por completo.
De manera que al no haber ofensa,
no es necesario el perdón.

¿Qué hacer con nuestras heridas?

¿Qué hacer con nuestras heridas?

Todas las heridas emocionales,
provienen de la mente,
aunque las sintamos en el corazón.
Sanan cuando comprendemos,
que no hubo intención,
ni deseo de nadie en lastimarnos;
y que son el fruto de un mal entendido,
un mal momento,
o algo desafortunado que pasó.
Cuando la mente comprende,
las heridas emocionales desaparecen.

Cree en lo que tus ojos vean y tus oídos oigan

Cree en lo que tus ojos vean y tus oídos oigan

En ocasiones nos vemos en medio
de la duda y la incertidumbre,
ante lo que nos cuentan o nos dicen;
por no llamarlo chismes.
La cuestión, es que la confianza
que hemos depositado en las personas,
se ve afectada por esto.
En este tipo de situaciones,
tengo presentes estas sabias palabras:
"Cree en lo que tus ojos vean,
y tus oídos oigan".

¿Herir o ser heridos?

¿Herir o ser heridos?

Los seres humanos
somos propensos a lastimarnos,
no sólo a nosotros mismos,
sino a los demás;
o... a provocar y permitir,
que lo que otros hacen nos lastime.
Soy totalmente consciente,
de que nadie ni nada,
podrá lastimarme;
a menos que yo lo permita.
Sin embargo,
en cuántas oportunidades,
me he encontrado diciendo
- Es que fulanit@
me hirió, me lastimó, me hizo…
Hoy queremos transmitirte
dos útiles conceptos:
1. Nadie ni nada podrá lastimarte;
a menos que tú lo permitas.
2. No hagas a los demás,
lo que no quieras para ti.