No hay justificación alguna, para quebrantar una ley

No hay justificación alguna,
para quebrantar una ley

Me disponía a cruzar con mi auto,
cuando vi la señal que indicaba una sola vía,
y más adelante, a un policía de tráfico;
sin embargo, para mi sorpresa, realicé el cruce.
Lógicamente el policía me detuvo,
y cuando argumenté sobre la tontería
que acababa de cometer, él me dijo:
“No hay justificación alguna,
para quebrantar una ley”.
Ante eso, totalmente de acuerdo, respondí:
“Tiene toda la razón, deme la multa:
es el precio, por aprender tan valiosa lección”

¡No pospongas, resuelve!

¡No pospongas, resuelve!

Dilatar las cosas en el tiempo,
no solo acumula pendientes;
causa pérdidas materiales y de tiempo,
disgustos, contratiempos, rupturas,
malos entendidos y malas impresiones;
reflejando ineficiencia, descuido,
irresponsabilidad, falta de método,
indisciplina y desorganización.

No hay más… ni menos

No hay más... ni menos

No soy más ni menos que nadie,
así como nadie,
es más ni menos que yo;
el que seamos diferentes
no nos crece ni nos achica.
Conservar el justo tamaño,
y agradecer por lo que se tiene,
nos hace vibrar en correspondencia,
con lo que la vida y el universo
nos ha dado.