Recuerda que no eres monedita de oro,
para estar recibiendo la atención de otros;
por lo tanto,
cuando alguien tenga la deferencia,
atención o intención,
de dedicarte unos minutos…
para conversar contigo,
resaltar algún detalle tuyo,
felicitarte o agradecerte por algo,
por lo menos ten la cortesía,
de tomar el tiempo,
para recibirlo y agradecerlo,
como corresponde.